martes, 16 de octubre de 2012
Lanzarse al vacío
Después del evento, decidí hacer algo loco, inusual y divertido, por un momento me convertí en el protagonista de mi propio record, lanzarme desde una altura de 600 milímetros, que es lo que mide una lata de chupachups, ataviado con un casco para darle mas profesionalismo y contando con dos vecinos y muchas risas, rompí mi propio record, y aunque muchos dirán "que payasada" yo realmente me sentí muy a gusto, a gusto por que nos estamos convirtiendo en seres retuiteadores, seres de "copiar y pegar", seres sin genialidades, seres que molan por los artículos que colgamos en nuestros muros de facebook que ni siquiera son nuestros, seres sin iniciativa que solo vemos y copiamos, ah! y eso si, como opinamos y criticamos a todo santo que se nos cruce en medio, sin ponernos en sus zapatos, sin pensarlo y sin vivirlo.
Ayer después de mi salto me sentí vivo, me sentí felíz, me sentí nuevo, y espero volver hacer muchos saltos mas, muchas risas mas y mucha mas vida.
Gracias Baumgartner, gracias Red Bull, gracias por hacer algo que a nadie se le hubiera ocurrido hacer un domingo por la tarde sentado en el sofá...
Pedro Macias
@pfmacias
viernes, 14 de septiembre de 2012
Limosna perdída
miércoles, 22 de agosto de 2012
Auto-extinción
Cabe destacar que el debate y las conclusiones pasadas por alcohol y playa son bastante lógicas analizándolas después estando ya sobrios, ese es el motivo por el que quiero compartirlo y dejar constancia de ese día.
Según la evolución de las especies de Darwin, nuestro código genético se va modificando según lo que nos vamos encontrando a lo largo de la historia, para que los seres vivos podamos sobrevivir a los elementos, a los alimentos y a las amenazas. Así pues, las jirafas han alargado su cuello para poder alimentarse, el oso hormiguero ha desarrollado una lengua muy larga y a los humanos nos saldrán micro-dedos en los dedos para poder escribir en los móviles (risas) muchos ejemplos se nos ocurrieron sobre animales y diversidad de especies, pero.. (y ahora viene lo serio) cuando una especie como las ranas, pone sus huevos, y salen los renacuajos en una charca, su código genético hace que como si estuvieran programados o como si de magia se tratase, inconscientemente intentan salir de esa charca en una lucha por sobrevivir, para evitar ser devorados por un depredador, para buscar alimento y para crecer, miles de renacuajos lo intentan y muy pocos lo logran, el resto muere, es la selección natural que mantiene a esa especie viva, y eso lo llevan configurado en alguna parte. Ahora bien, los seres humanos nacemos porque un médico, una matrona, un anesteciólogo, y alguna enfermera nos ayudan, si la madre tiene algún problema y no puede dar leche, el biberón está listo y calentito para comer, nos dan antibióticos si enfermamos, vacunas para evitarlo, pastillas por aquí, operaciones por allá, vivimos mas de lo que nuestra especie pensó que podría y sin saberlo, poco a poco nuestro código genético toma nota de que no necesitamos luchar por sobrevivir, no necesitamos trepar desde la bolsa hacia las mamas como los canguros para comer, no necesitamos nacer y ponernos en pie como los Ñus para poder huir pronto ante la amenaza en la sabana. Por lo tanto, nuestra especie no estará preparada para enfrentarse a algún virus nuevo y letal, o a la falta de algún alimento o elemento básico, nuestro código genético ya no nos obliga a luchar para vivir si no es con ayuda, nuestra especie se convertirá a lo largo de los milenios en seres blandos con cerebros atrofiados porque los ordenadores y calculadoras ya piensan por nosotros, un ejemplo surgió de una pregunta que ahora os hago también y es: cuantos números de teléfono te sabes de la agenda telefónica de tu smartphone como antes? Cuando usabas tu cabeza para recordar (aunque fueran pocos) llamar a tu madre desde una cabina, nuestra especie no para de tomar nota de lo que necesita y de lo que no y eso en un futuro es lo que nos va a exterminar.
Silencio, risas y abrimos otra botella, salud!
Pedro Macias
@pfmacias
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@
miércoles, 15 de agosto de 2012
Arturo
Pusieron fin a su historia, la de alguien que pudo haber llegado muy lejos y que pudo crear o hacer algo importante para este mundo, quizás buen padre, político o deportista, quizás enamorado de alguien a quien también le cambiaría la vida, tal vez piloto, o carpintero, o buen economista que era lo que estudiaba, quizás idearía la solución a la crisis esta que estamos pasando, o quizás no, eso nunca lo sabremos porque unas personas decidieron que no jugando a ser Dios.
Arturo siempre estará vivo en las mentes de las personas que lo quisimos, que lo tenemos presente y que recordamos su historia.
Miramos al futuro con una tristeza inolvidable, inextinguible, de saber que no está ni estará y que las nuevas generaciones no saben quien es, pero si saben quien fue por lo que podemos contar de el. Los que nos fuimos de Venezuela por vivir en carne propia los episodios dantescos de una muerte o del trauma de un secuestro como es mi caso, tenemos la doble tristeza de dejar familiares y amigos atrás, que poco a poco te olvidan por que ya no estas en su rutina y cada vez son menos los correos, las llamadas, los saludos, como si ya no existiéramos y aparecemos solo en nuestro cumpleaños y gracias a una tía o las redes sociales por las que llegan las felicitaciones. Que lástima de tierra prospera donde desembarcó mi abuelo para vivir mejor, como has podido cambiar de ser la sucursal del cielo a ser el parque temático del infierno, cuantas personas mas tienen que morir, cuanto tiempo tiene que pasar para que la vida valga mas que un par de zapatos, un reloj y un puñado de dinero.
Venezuela, pobre país rico que un día te lo da todo y en un segundo te lo arrebata.
Venezuela, gracias por enseñarme que mi hogar está donde me sienta seguro.
Venezuela, gracias por enseñarme que lo importante no es donde se ha nacido sino donde uno se quiere morir.
Arturo Macias 1977 - 1999
Siempre te recordaremos.
Pedro Macias
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@
