jueves, 4 de julio de 2013

Marcha atrás

 Caracas, año 2003, con la maleta hecha, el billete comprado y la decisión tomada de venirme a vivir a España, decido despedirme de mi montaña favorita, el Ávila, quizás el único lugar donde podías sentirte seguro dentro de una ciudad infernal. La descubrí de pequeño con mis tíos Alfredo y Luciano y visitarla semanalmente era una aventura increíble, un lugar de paz, de aire puro, de barro y arcilla en los zapatos, un lugar lleno de gente hablando consigo misma, con su propio yo. Cada quien tenía su ruta favorita, dependiendo de donde vivías te gustaba mas subir por alguno de sus lugares especiales, el mío era Sabas Nieves donde pasábamos muchos domingos. 


 Una vez descubrí la ruta del Pico Oriental de la Silla de Caracas, me fascinó tanto que al llegar a casa hice un mapa de memoria de los puntos de referencia de la ruta y mi tío Luciano preguntaba de donde lo había copiado. Era maravilloso planificar de vez en cuando una subida al Pico Oriental, me encantaba compartirlo con amigos y hasta extraños que encontraba en la ruta, como si tuviéramos un secreto en común, un escondite para huir del caos. Desde allí arriba, junto a la Cruz de los Palmeros se ve Caracas desde el cielo, en silencio y tranquila como si el tiempo se detuviera. Momento único para pensar en lo difícil del camino y la satisfacción de llegar a la cima.

 Esa mañana, me levanté muy temprano, iba a ser un día largo de despedidas familiares por nuestro inminente viaje con billete solo de ida. Nada ni nadie me detendría con mi ritual de despedida, ni siquiera la cancelación del paseo por parte de varios amigos por motivos personales y/o salud, no me importó, cuando puse un pie es el parque nacional no había vuelta atrás. 

El ascenso

 Comenzó el ascenso, con gasolina extra en el cuerpo por la motivación y lo que significaba ese viaje al cielo, llegue a Sabas Nieves antes de lo previsto donde me refresqué y cargue todo el peso disponible de mi mochila con agua, pues para los que no lo saben, es allí el último punto donde hay fuente de manantial para beber agua, seguí el ascenso mas rápido de lo que debía, la euforia comenzó a apoderarse de mi, quería dejar grabado cada metro del camino, cada piedra y cada árbol en mi mente, el calor apretaba ese día por lo que el agua se comenzó a gastar antes de lo previsto, el cansancio se presentó pero mi cabezo ordenaba seguir adelante, a cualquier precio. Las paradas eran cortas y la reposición también, llegue al asiento de la Silla echo polvo, no podía mas, nunca había hecho esos tiempos, rompí todos mis records personales de subida, pero ya no podía mas, me senté en el suelo y lloré, pensé que había fracasado, me aterraba pensar que no pudiera volver a subir allí nunca mas y no lo había logrado. 

El error

 La rabia se apoderó de mi, así que confundiendo rabia con fuerza comencé a caminar nuevamente, paso a paso, agoté la última gota de agua que tenía, y me dio igual, seguí avanzando por la pequeña senda de escalones de piedra y me repetía a mi mismo que si podía, que no iba a fracasar sin saber que ya lo había hecho. 
Casi arrastrando los pies llegue a la cima, me senté en una piedra y llame a mi mujer, le avisé de mi hazaña llorando y me quedé en silencio, pensando en lo que había logrado, lo duro que había sido y lo contento que estaba de haberme podido despedir a mi manera de aquel lugar, aun escribiendo estas líneas lo recuerdo con detalle, y también recuerdo del momento en el que me levanté para iniciar el descenso, desidratado, cansado y dolorido, los  músculos de mis piernas quemaban cada vez que daba un paso, las rodillas me iban a estallar, cada paso que daba era un latigazo de castigo por la tremenda idiotez que había cometido, puse en peligro mi salud y mi vida por conseguir algo que me obsesionaba, el descenso de la Silla de Caracas aquel día fue el camino mas largo de toda mi vida.

Aprender

 Himalaya, arista sudeste del monte Everest, mi amigo Juanjo ataca la cima del monte mas alto del mundo, sin oxigeno, acompañado de un sherpa que lo guía, el clima no está de su parte, el viento helado es mas fuerte de lo que se pensaba, las fuerzas se agotan. Quedan pocos metros para cumplir un sueño, de meses de entrenamiento, de dinero invertido personal y por parte de patrocinantes que le empujan a dar un paso mas, la obsesión se apodera por un instante de él y encontrando un pequeño respiro con el oxigeno de su sherpa avanza emocionado, pensando que lo logrará, el sherpa le grita que no lo haga, que es tiempo de dar marcha atrás. Así fue, supongo que habrá dado un último vistazo a su meta y habrá suspirado dando su primer paso de vuelta al campo base, pero también estoy seguro que los siguientes pasos estuvieron dedicados a su gente, su familia, sus amigos y a el mismo, por eso hoy está aquí con nosotros enseñándonos una bella lección: 

"La cima es tan solo la mitad del camino"

"Parar y dar marcha atrás no es un fracaso, es vencer una obsesión para poder iniciar el camino hacia un nuevo sueño"

"En la vida cotidiana a veces debemos aprender a parar a tiempo, cuando queremos llegar a un objetivo debemos recordar que hasta en la montaña mas alta y mas difícil del mundo hay varias rutas por las cuales podremos alcanzarlo en otra oportunidad"

@pfmacias

    miércoles, 12 de junio de 2013

    20 MINUTOS

    "20 minutos es el tiempo necesario para atarse los cordones de las botas a mas de 8.000 metros sobre el nivel del mar" me dice mi amigo Juanjo el alpinista y aventurero del que les hablé en mi anterior entrada. La llamada "Zona de la muerte" es la zona que se encuentra por encima de los 7.500 metros,  los escaladores que se encuentran a punto de alcanzar la cima de un ochomil, deben respirar unas 15 veces para poder caminar un solo paso. Cuando los alpinistas alcanzan la cumbre del Monte Everest, tras entre 8 y 12 horas de caminata pueden llegar a gastar entre 12.000 y 15.000 calorías. Esto sería unas diez veces lo que quema el cuerpo en un día normal. 

    Según el médico suizo Edouard Wyss-Dunant en 1953 determinó que adentrarse en esta zona era comenzar una cuenta regresiva hasta morir, ya que es imposible que el cuerpo humano se aclimate en esas condiciones ambientales (temperatura extrema, y un tercio del oxigeno que necesitamos para sustentar la vida, entre otros factores)

    ¿Por qué?

    ¿Por qué arriesgar la vida por poner los pies en una cumbre vacía e inhóspita?

    ¿Por qué sufrir el frío extremo y la falta de oxigeno para ver las mismas vistas que podríamos ver desde un avión por mucho menos dinero?

    La respuesta es, por conseguir un sueño, por vencerte a ti mismo, por ganar la lucha entre tú y el otro tú que quiere estar echado en el sofá sin hacer nada. Una pelea encarnizada entre ese que ordena a sus pies dar un paso más y el otro que te coge y te frena para volver. Una batalla épica del que te dice que en la cumbre solo hay piedras, hielo y nieve fría, incolora y con sabor a dolor, y ese otro que te dice que justo allí está todo el calor que te arropa, que se ha acumulado en cada paso, unas vistas llenas de color, el color de los rostros de tu familia y amigos que están pensando en ti, el olor a vida y el sabor a gloria. Solo quienes han podido vencer a ese otro yo son los que han logrado su meta.

    Lunes, 7:00 a.m. suena el despertador, me levanto y me doy una ducha de agua tibia, 22 ºC en Valencia, soleado y clima agradable, despierto a mi hijo y nos alistamos, 35 segundos me ha costado ponerme los zapatos, salimos al mundo. Llevamos 4 años de crisis que han intentado acabar con nuestro trabajo, un pequeño negocio familiar, 4 años sin vacaciones, con los mínimos días libres que van poco a poco pesando en la espalda, sin descanso, con ganas de abandonar, de decir ya no puedo mas, mirando con la mirada perdida la calle sin color, silencio frío como hielo, una semana dura como las rocas del Everest y un "yo" que te sujeta con fuerza frenándote, no hagas nada mas me dice, abandona, me grita. Así como en la "Zona de la muerte" se agotan las ideas, se te congelan las ganas, así como un escalador del Everest pero a pleno nivel del mar, con total oxigeno, así pues recuerdo a mi amigo Juanjo, recuerdo sus palabras y comienzo a luchar, me voy quitando peso, me voy llenado de oxigeno y avanzo, paso a paso, cada vez con mas fuerza, con mas ánimo y con mas ganas de salir de mi "Zona de la muerte" personal, esa que tenemos cada uno de nosotros dentro, unos mas y otros menos.

    No existe diferencia, siempre y cuando luchemos por nuestro sueño y por nuestra meta con convicción ya sea para ir a trabajar, para aprobar un examen o para subir a la cima de una montaña, cuesta lo mismo atarse los zapatos a la altura que estés porque quien desea atar tus zapatos para seguir caminando es tu fuerza de voluntad.

    @pfmacias

    martes, 11 de junio de 2013

    MI AMIGO JUANJO (intro)

    Juan José es comercial de una empresa de caramelos a la que le compro mercancía semanalmente, a lo largo de varios años hemos establecido una bonita amistad, contándonos aventuras y anecdotas interesantes de sus viajes, y es que Juanjo además de comercial, es alpinista, aventurero y además está medio loco, por no decir loco y medio.

    Actualmente atravesamos momentos difíciles donde la inteligencia y la fuerza mental para afrontar los problemas son indispensables y son esas vivencias las que nos ayudan semanalmente a seguir adelante, el no lo sabe pero cada dato de sus viajes y aventuras, por pequeño que sea, nos ayuda a dar un paso adelante para salir del agujero donde nos hemos metido, y es que subir a una cumbre a mas de 8.000 metros necesita los mismos ingredientes que para levantar un negocio, un paso después del otro, uno a uno, despacito, sin pausa pero sin prisa, hasta lograr tu objetivo.

    A partir de ahora trataré de sintetizar cada conversación de los lunes para compartir con todos ustedes las múltiples enseñanzas ocultas y moralejas escondidas de, por ejemplo, cómo podemos comparar el atarse unos cordones de las botas a 8.000 metros de altura con ponerse unos zapatos para ir a trabajar sentado en tu cama, comprendiendo que es exactamente igual de difícil aunque no lo parezca.

    Mi amigo Juanjo me ha ayudado y me sigue ayudando mucho, aunque él lo desconozca y aunque piense que es una persona normal que va por ahi vendiendo caramelos y frutos secos, es un gran ejemplo que empuja a alguien mas a levantarse y seguir luchando. ¿Seremos nosotros ese motor de alguien más? quizás si, siempre que no te rindas nunca y que luches dia a dia por conseguir algo, estoy seguro que encendemos la chispa de alguien más. 


    @pfmacias




    viernes, 12 de abril de 2013

    Un agujero en la suela

      Hoy voy a contar una historia conmovedora, la de una señora de 75 años que ha venido a mi tienda para preparar unas bolsitas de bombones que regalará en sus "Bodas de Oro" una conversación corta pero enriquecedora, de las que te dejan sentado pensando en las pruebas y señales que te da la vida para espabilar un poco.
    50 años de casados debe de ser producto de 2 cosas, o un martirio espeluznante que no ha podido finalizar por el "que dirán" habitual hace 50 años o por el contrario la recompensa de poder estar junto a la persona que amas toda tu vida, juntos, en lo bueno y en lo malo. Charlando con esta señora, mientras preparaba su pedido no pude evitar el darle la enhorabuena por su acontecimiento y decirle que debe de ser muy bonito poder vivir esa experiencia. Entonces me responde de la siguiente manera:
    -Si mi marido me pidiera casarme con él mañana, me volvería a casar sin dudarlo, porque después de 50 años que cosas pueden pasar de las que no hayamos pasado y salido ya? -Me dice- Problemas? Los he tenido todos, alegrías? también, y crisis, que no te voy a contar yo de crisis, si siempre hemos estado en crisis.
    Lo que está ocurriendo hoy en día no es una crisis, lo que ocurre hoy en día es una mezcla de sinverguenzas y apatía, por ambos lados, sinverguenzas en el gobierno que sólo quieren chupar y enriquecerse y sinverguenzas que no quieren trabajar hasta que venga alguien para ayudarlos, y a su vez apatía de algunos políticos a dar un golpe en la mesa y acabar con esto de una vez, y apatía también en la gente que no exige que esto acabe. 
    Mi hijo, de 40 años se ha quedado sin trabajo y me ha pedido ayuda para mantenerse y para mantener a mis nietos. Lo estoy ayudando, cómo no lo voy a ayudar, si es mi hijo, pero eso si, no lo estoy manteniendo, se lo he dejado muy claro, si a el o a mis nietos les falta algo indispensable, se lo compro, si no es indispensable no. Mi marido hace 50 años trabajaba 14 o 15 horas al dia, sin parar, eran tiempos muy duros y escaseaban muchas cosas, la comida era un regalo de Dios y las cosas se cuidaban. 
    Una vez, se le hizo un agujero en la suela del zapato, era su único par, y mientras el zapatero lo arreglaba, mi cuñado le dejaba un par de zapatos para poder ir a trabajar, lo malo es que mi cuñado calzaba 4 numeros mas que mi marido y se le salían los zapatos al caminar, pero no importaba, cada paso incomodo con un par de zapatos prestados era un triunfo para poder traer el pan a casa, se hacía lo que hiciera falta para conseguir trabajo, para algo indispensable, la comida y el abrigo, lo demás daba igual.
    Hoy en día veo a los jóvenes detrás de un ordenador esperando a que alguien les traiga el trabajo a casa, les veo tristes si no pueden comprar el último móvil o el pantalón a juego y lo peor es que los veo descartando trabajos que supuestamente no están a su nivel.
    A mi hijo le he dejado muy claro que el dia que deje de luchar o de buscar un trabajo ese dia no le compraré ni una barra de pan. Yo luche por el, y el debe luchar por sus hijos, le he dicho que el tiene mas ventajas que nosotros, ya que tiene 8 pares de zapatos y su padre solo tenía 1, aun tiene crédito para caminar bastante hasta que los pierda por culpa de un agujero.


    martes, 26 de marzo de 2013

    TV a la carta!

    "Televisión a la carta", es el eslogan de una famosa empresa de TV por cable para promocionar su contenido especial de películas, conciertos y series por un precio que va desde los 0,99 euros hasta los 4 o 5 euros. Una alternativa útil para poder disfrutar de una película sin tener que comprar un caro DVD que como mucho la verás un par de veces. 
    Pero haciendo un análisis, me doy cuenta de que la verdadera Televisión a la carta es la programación en abierto de las cadenas nacionales, aunque es una carta especial ya que se compone de 4 platos o menús especiales que se han elaborado según un estúdio sobre cuáles son las comidas preferidas de sus clientes. 
    Asi pues, si McDonalds por ejemplo, tiene un BigMac, un McPollo y un cuarto de libra como bandera, es porque algún especialista en marcas y ventas ha determinado que eso es lo que la mayoría quiere comer. 
    Igual pasa con la TV actual, ¿que quiere ver la mayoría? La mayoría no quiere ver "humor inteligente" porque la mayoría NO es inteligente. La mayoría no quiere ver series para pensar, porque la mayoría NO piensa, la mayoría pasa de temas inteligentes, deportes interesantes, documentales asombrosos y temas que ayudarían a que nuestros hijos y nosotros mismos conocieramos más y mejor el planeta donde vivimos y sus diferentes culturas, la mayoría no quiere saber de programas que no hagan violentos a los niños porque la mayoría es violenta, la mayoría no quiere escoger sino que escojan por ellos. Es por eso que actualmente vemos a cientos de miles de seres vacíos enganchados horas y horas viendo como otra gente (que se creen superiores) se tiran en una piscina durante 2 o 3 horas, dejan de vivir minutos que se van para no volver enganchados a un programa donde estan otras viviendo dentro de una misma casa encerrados mientras se les graba como si de ratones de laboratorio se tratase y no saben que los que estan encerrados son ellos mismos, los que estan de este lado de la pantalla, sin salir a correr, a jugar con los niños, a pasear, a respirar. 
    El sistema de selección de la programación es el mismo empleado por las grandes cadenas de comida rápida, ¿qué quiere la gente?, pues si la gente quiere mierda habrá que darles mierda.

    @pfmacias


    sábado, 23 de febrero de 2013

    Por qué Twitter?

      Un dia rutinario y aburrido cosechando tomates y berenjenas, mi hermano @emaciasc que siempre está en la onda de las nuevas tecnologías me recomendó abrir una cuenta del twitter, yo que soy mas de campo no entendia muy bien de que iba el asunto le pedí que me explicara, me convenció con la frase: "Es un sitio donde la gente escribe lo que piensa y hay usuarios famosos, equipos deportivos, noticias, y asi te vas enterando de lo que sucede, además, está de moda" yo que siempre he estado en contra de seguir las modas, porque odio ver como la gente va como un borrego a comprarse la misma camisa o los mismos zapatos para poder sentirse "alguien" en esta asquerosa sociedad, no me gustó mucho la idea, pero para complacer a mi hermano me abrí la cuenta. Tardé 2 horas en dejar de usarlo por que no entendia como funcionaba, un dia interesado en un partido de ténis que no daban en abierto, mi hermano me dijo "siguelo en twitter" asi que volví a entrar y desde ese momento me di cuenta de que esto no era un tablón de noticias ni un centro de información de algun evento, esto era y es un arma poderosa un lugar mágico donde podemos compartir ideas y palabras con alguna persona que jamás pensabamos conocer, donde podemos saber que esta pensando "Pepe" en la patagonia Argentina y "Tito" en el norte de Noruega, podemos comunicarnos para defendernos, para divertirnos y para apoyarnos, podemos crear tendencias, enseñar nuestro arte y desahogar nuestras penas y dolores. Twitter hace que perdamos la verguenza de decir algo que quizas no habríamos dicho nunca, es la escencia del ser humano de comunicarnos en cada segundo, es sin duda un mundo tan necesario como el respirar.
    No tengo muchos seguidores, doscientos y pocos, algunos me recomiendan trucos y artimañas para que crezca el número, pero yo he decidido seguir sumando de 1 al dia pero que ese 1 le guste lo que escribo. Escribo lo que se me ocurre y depende del pie con que me levante, a veces crítico político, a veces juego con palabras, me gustan los juegos de palabras con las profesiones, son mis favoritos, a veces estoy romántico y otras un poco rebelde.
    Ultimamente veo que el plágio se está apoderando del sistema, pero pienso que es parte del ser humano querer sobresalir a toda costa, no me gusta, pero tambien pienso que si alguien me plagia es porque le gustaría haber pensado y ser igual que yo, lo que me hace superior, yo sigo escribiendo lo que pienso sin intención de gustar mas o menos, total al final no nos darán ningun premio.

    Bueno, esa es mi história y opinion sobre esto, esa es la razón por la cual me he dejado los tomates y las berenjenas, he cerrado la puta granja del facebook y ahora soy tuitero.

    Un abrazo

    @pfmacias

    p.d. Mi hermano casi no lo usa.
    p.d.2 Mi primera interacción fue en aquel partido de ténis con @LoftyLau y nunca falla a una cita tenística.

    miércoles, 20 de febrero de 2013

    La Momia

    Imagen tomada en el momento en el que Chávez llegaba a Venezuela para seguir con su tratamiento...

    domingo, 17 de febrero de 2013

    Ventanas rotas

    La teoría de las "ventanas rotas"

    En 1969, en la Universidad de Stanford, (USA), el Prof. Phillip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y color.

    Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York, y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos, abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes, y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada lugar.

    El auto del Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas, ya sea robándose lo utilizable o destruyendo el resto. El de Palo Alto se mantuvo intacto.

    Es común atribuir a la pobreza las causas del delito, postura en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras (de derecha y de izquierda).

    Pero el experimento no finalizó allí. A la semana, cuando el auto del Bronx estaba deshecho y el de Palo Alto impecable, los investigadores rompieron el vidrio de este último. Como resultado, se desató el mismo proceso que en el Bronx: robo, violencia y vandalismo. ¿Por qué un vidrio roto en el auto del barrio supuestamente "seguro" desata un proceso delictivo?

    Es que no se trata de pobreza. Es evidentemente algo que tiene que ver con la psicología humana y con las relaciones sociales. Acá viene lo interesante: un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, desinterés, despreocupación, que va rompiendo códigos de convivencia. Es como una sensación de ausencia de ley, de normas, de reglas, algo así como que "vale todo". Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

    En experimentos posteriores, (James Q. Wilson y George Kelling), desarrollaron la "teoría de las ventanas rotas, la misma que desde un punto de vista criminológico, concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.

    Si se rompe el vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás.

    Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no importar a nadie, entonces allí se generará el delito.

    Si se cometen pequeñas faltas (estacionar en lugar prohibido, exceso de velocidad o no respetar luz roja), y las mismas no son sancionadas, entonces comenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.

    Si permitimos actitudes violentas como algo normal en el desarrollo de los niños, el patrón de desarrollo será de mayor violencia cuando estas personas sean adultas.

    Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son progresivamente abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a los asaltos), serán los delincuentes quienes ocuparán esos espacios.

    La teoría de las ventanas rotas fue aplicada por primera vez a mediados de la década del 80 en el Metro de Nueva York, en aquellos años el lugar más inseguro de la ciudad. Se comenzó de lo pequeño a lo más grande: grafitis, suciedad, ebriedad, evasiones del pago de pasajes, pequeños robos y desórdenes. Los resultados fueron evidentes, lográndose hacer del subte un lugar seguro.

    En los ?90, Rudolph Giuliani, sobre la base de las "ventanas rotas" y el Metro, impulsó una teoría de "tolerancia cero". La estrategia consistía en crear comunidades limpias y ordenadas, no permitiendo transgresiones a la ley y a las normas de convivencia urbana. El resultado práctico fue un enorme abatimiento de todos los índices criminales de la ciudad de Nueva York.

    Cabe aclarar, para la gente de pensamiento "progre", que la expresión "tolerancia cero", si bien podría sonar a una especie de solución autoritaria y represiva, su concepto principal radica en la prevención y promoción de condiciones sociales de Seguridad. No se trata de "linchar al delincuente". No se trata de avalar la prepotencia policial, ya que de hecho, también puede aplicarse la "tolerancia cero" respecto de los abusos de autoridad. No se trata de "tolerancia cero""frente a la persona que comete el delito sino frente al delito mismo.

    Se trata de crear comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la convivencia social humana.

    Es bueno volver a leer esta teoría y de paso difundirla. La solución a este problema YO NO LA TENGO, ESTIMADO LECTOR pero he comenzado a reparar las ventanas de mi casa, estoy tratando de mejorar los hábitos alimenticios de mi familia, le he pedido a todos los miembros de la familia que evitemos decir malas palabras delante de nuestros hijos, también hemos acordado no mentir, ni siquiera mentiras pequeñas, porque no hay mentiras pequeñas, ni grandes, una mentira es una mentira y punto, hemos acordado aceptar las consecuencias de nuestros actos con valor y responsabilidad, pero sobre todo dar una buena dosis de educación a nuestros hijos, con esto espero comenzar a cambiar en algo lo que antes hubiera hecho mal, he soñado que los míos algún día repitan esto el día de mañana, con la finalidad de que los hijos de mis hijos, o los nietos de mis hijos vean algún día, un nuevo Mundo, un Mundo sin ventanas rotas

    SI ESTAS DE ACUERDO, SOLO PASALO ...
    PARA QUE CADA DÍA SEAMOS MAS LOS QUE BUSQUEMOS REGENERAR UNA SOCIEDAD HONESTA Y TRABAJADORA

    Tomado de Juan Carlos Aiello - Licenciado en Estrategia y Organización Empresarial.