miércoles, 22 de agosto de 2012

Auto-extinción

Hace ya unas tres semanas que quería escribir algunas ideas y conclusiones a las que llegamos mi compadre Santiago y yo después de tomarnos unas cervezas en La Manga del Mar Menor, sobre la raza humana y la forma en que nos auto extinguiremos. (Imaginaros como estaríamos para iniciar un debate de este tipo en un lugar como ese)
Cabe destacar que el debate y las conclusiones pasadas por alcohol y playa son bastante lógicas analizándolas después estando ya sobrios, ese es el motivo por el que quiero compartirlo y dejar constancia de ese día.

Según la evolución de las especies de Darwin, nuestro código genético se va modificando según lo que nos vamos encontrando a lo largo de la historia, para que los seres vivos podamos sobrevivir a los elementos, a los alimentos y a las amenazas. Así pues, las jirafas han alargado su cuello para poder alimentarse, el oso hormiguero ha desarrollado una lengua muy larga y a los humanos nos saldrán micro-dedos en los dedos para poder escribir en los móviles (risas) muchos ejemplos se nos ocurrieron sobre animales y diversidad de especies, pero.. (y ahora viene lo serio) cuando una especie como las ranas, pone sus huevos, y salen los renacuajos en una charca, su código genético hace que como si estuvieran programados o como si de magia se tratase, inconscientemente intentan salir de esa charca en una lucha por sobrevivir, para evitar ser devorados por un depredador, para buscar alimento y para crecer, miles de renacuajos lo intentan y muy pocos lo logran, el resto muere, es la selección natural que mantiene a esa especie viva, y eso lo llevan configurado en alguna parte. Ahora bien, los seres humanos nacemos porque un médico, una matrona, un anesteciólogo, y alguna enfermera nos ayudan, si la madre tiene algún problema y no puede dar leche, el biberón está listo y calentito para comer, nos dan antibióticos si enfermamos, vacunas para evitarlo, pastillas por aquí, operaciones por allá, vivimos mas de lo que nuestra especie pensó que podría y sin saberlo, poco a poco nuestro código genético toma nota de que no necesitamos luchar por sobrevivir, no necesitamos trepar desde la bolsa hacia las mamas como los canguros para comer, no necesitamos nacer y ponernos en pie como los Ñus para poder huir pronto ante la amenaza en la sabana. Por lo tanto, nuestra especie no estará preparada para enfrentarse a algún virus nuevo y letal, o a la falta de algún alimento o elemento básico, nuestro código genético ya no nos obliga a luchar para vivir si no es con ayuda, nuestra especie se convertirá a lo largo de los milenios en seres blandos con cerebros atrofiados porque los ordenadores y calculadoras ya piensan por nosotros, un ejemplo surgió de una pregunta que ahora os hago también y es: cuantos números de teléfono te sabes de la agenda telefónica de tu smartphone como antes? Cuando usabas tu cabeza para recordar (aunque fueran pocos) llamar a tu madre desde una cabina, nuestra especie no para de tomar nota de lo que necesita y de lo que no y eso en un futuro es lo que nos va a exterminar.
Silencio, risas y abrimos otra botella, salud!

Pedro Macias
@pfmacias
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

miércoles, 15 de agosto de 2012

Arturo

Arturo era el nombre de mi hermano, una persona llena de energía, fuerza y ganas de comerse el mundo. Tal día como hoy un 15 de Agosto de 1999, unos anti-sociales decidieron arrebatarle la vida por un coche y un puñado de dinero.
Pusieron fin a su historia, la de alguien que pudo haber llegado muy lejos y que pudo crear o hacer algo importante para este mundo, quizás buen padre, político o deportista, quizás enamorado de alguien a quien también le cambiaría la vida, tal vez piloto, o carpintero, o buen economista que era lo que estudiaba, quizás idearía la solución a la crisis esta que estamos pasando, o quizás no, eso nunca lo sabremos porque unas personas decidieron que no jugando a ser Dios.
Arturo siempre estará vivo en las mentes de las personas que lo quisimos, que lo tenemos presente y que recordamos su historia.
Miramos al futuro con una tristeza inolvidable, inextinguible, de saber que no está ni estará y que las nuevas generaciones no saben quien es, pero si saben quien fue por lo que podemos contar de el. Los que nos fuimos de Venezuela por vivir en carne propia los episodios dantescos de una muerte o del trauma de un secuestro como es mi caso, tenemos la doble tristeza de dejar familiares y amigos atrás, que poco a poco te olvidan por que ya no estas en su rutina y cada vez son menos los correos, las llamadas, los saludos, como si ya no existiéramos y aparecemos solo en nuestro cumpleaños y gracias a una tía o las redes sociales por las que llegan las felicitaciones. Que lástima de tierra prospera donde desembarcó mi abuelo para vivir mejor, como has podido cambiar de ser la sucursal del cielo a ser el parque temático del infierno, cuantas personas mas tienen que morir, cuanto tiempo tiene que pasar para que la vida valga mas que un par de zapatos, un reloj y un puñado de dinero.
Venezuela, pobre país rico que un día te lo da todo y en un segundo te lo arrebata.
Venezuela, gracias por enseñarme que mi hogar está donde me sienta seguro.
Venezuela, gracias por enseñarme que lo importante no es donde se ha nacido sino donde uno se quiere morir.

Arturo Macias 1977 - 1999
Siempre te recordaremos.

Pedro Macias
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

viernes, 10 de agosto de 2012

"Yo soy Catalán, Vasco, Español!!!"

"Yo soy, Catalán, Vasco, Español!!!" El día que se escuche a la gente celebrar cualquier cosa que gane España de esta manera, ese día este país será una potencia mundial.
Quizás por ser hijo de emigrantes y haberme criado en un país donde lo mas normal es que vivas entre españoles, portugueses e italianos que huyeron de la guerra y el hambre para darle algo mejor a sus familias, mi sentimiento es muy distinto al de muchos de los que hoy escucho hablar con tanto odio. Odio absurdo por pensar que, de esta línea para acá soy mejor que tú, o que de este río para allá se come peor que acá.
Fui criado en un país que ahora está hecho un desastre, y que ya hace bastantes años dejé para volver a la patria de mis abuelos y mis padres, a la patria que mis abuelos no quisieron que perdiera nunca allá donde estábamos por culpa de una guerra, la política y 4 gatos que decidieron en ese momento el país que dejaron atrás.
Supongo que he tenido suerte de tener un abuelo valenciano y una abuela andaluza que desde pequeño quisieron que me sintiera español como ellos, y desde siempre me han inculcado (ojo, escapando del hambre de una post guerra) que España es el mejor país del mundo, un país donde el mejor vino es de la Rioja y la paella Valenciana no podía faltar en nuestros domingos junto con un buen gazpacho, un país donde el mejor encendido de la antorcha olímpica ha sido la de nuestra Barcelona y defenderlo cada vez que hay una inauguración de los juegos, y que el mejor pulpo que podíamos hacer no estaba tan bueno como el gallego. Mis abuelos quisieron que allá tan lejos me sintiera Español, Español de Asturias, de Extremadura y andaluz, de Murcia y de Valencia, de Cataluña y de Madrid, Vasco y Navarro y de vez en cuando un poco Canario y Mallorquín. Mi abuelo me enseñó que nuestra bandera Roja, Amarilla y Roja, (aunque me explicaran lo contrario en el colegio), resultaba de la mezcla de colores de 17 banderas diferentes llenas de gente valiosa y lugares únicos.
El amor que siento por este país es incluso mas grande que el de muchos que solo ven lo malo del vecino, gente que se encierra en su lengua, en su comida y en su calle. Gente que no se ha dado cuenta que separando perdemos y que juntándonos ganamos, gente que cree que es un problema que mi vecino hable distinto cuando es un lujo que hablemos distinto y nos podamos entender todos, gente que cree que es mejor que otra por el lugar donde esté y el agua que tiene.
El día que nos demos cuenta que si juntamos lo mejor de cada una de nuestras regiones sin regionalismos absurdos ese día España será una potencia mundial, y podremos hacer cualquier cosa que nos propongamos, incluso ganar un mundial de fútbol... oh! wait!
Si tan sólo uniéramos fuerzas seríamos invencibles, si tan solo nos dedicáramos a luchar por este país y entendiéramos que es la suma de nuestras regiones, solo así avanzaremos, no podemos triunfar jamás mirando con envidias lo que tiene o no tiene nuestro vecino.
Hace un par de días, Andy Murray, tenista escoces, ganaba la medalla de oro de los juegos olímpicos de Londres 2012, con la bandera de escocia en su muñequera y con lágrimas en los ojos mientras izaban la bandera de la unión, y escuchaba el himno de Gran Bretaña.
Imaginaros por un momento a Joel González (Medalla de Oro en Taekwondo) en esa final perfecta proclamándose campeón olímpico con una muñequera cuatribarrada.... imaginaros la que le caería encima al pobre chaval, estaríamos meses hablando de la muñequera, desterrando al traidor de Joel y hasta sustituiríamos el Taekwondo para la próxima cita olímpica. Dejaríamos a un lado lo bueno del título, la medalla de oro y la imagen grandiosa de nuestro país.
Luego tenemos la contra partida, un jugador de hockey ofreció unas declaraciones que jugaba con España porque no le quedaba mas remedio, que no siente los colores ni la bandera, entonces me pregunto, por que va? por que no se queda en casa? o mejor aun, por que no piensa que Cataluña es una parte importante y fundamental de España y acude orgulloso a representar a su región con su bandera y lucha por un título que engrandezca a su región y a su país? 
Cuando aprendamos a darnos cuenta que juntos, hombro a hombro somos los mejores España será muy distinta, una España donde todos quieran ser Españoles.

Pedro Macías
@pfmacias